

Mientras en el plenario oficial del Foro Mundial de Migración y Desarrollo, se debatía sobre digitalización y acuerdos de movilidad, organizaciones católicas y de la sociedad civil alertaron sobre la crisis humanitaria que viven las personas deportadas, especialmente mujeres, niñas, niños y adolescentes, haciendo un llamado urgente a los Estados a priorizar la protección integral de sus derechos.
RIOHACHA – En un evento alterno al Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo (FMMD), celebrado en el Banco de la República de Riohacha y denominado “Retornos dignos en las Américas: Integración y Reintegración de Mujeres y Niñez Migrante”, la Iglesia Católica y organizaciones civiles pusieron el foco, la dolorosa realidad que se vive actualmente en temas de migración en Colombia.
El Padre Jesús Salinas Hernández, representante de Cáritas Colombiana, señaló durante el evento: “Se abordaron las múltiples vulnerabilidades que afectan a estas poblaciones en contextos de deportación a nivel regional, destacando la falta de acceso a servicios básicos, la separación familiar, la estigmatización y el riesgo de violencia o trata. Frente a estos desafíos, los organismos eclesiales, reiteramos la necesidad urgente de fortalecer mecanismos de protección integral de los derechos humanos, tanto en los países de origen como de destino”.
El evento, convocado por Pastoral Social Riohacha, Cáritas Colombiana, Red Clamor, el Instituto para las Mujeres en la Migración A.C., Asociación Rumiñahui y el Bloque Latinoamericano, sirvió para compartir buenas prácticas impulsadas desde la base, como redes de acogida, asistencia psicosocial, acompañamiento legal y programas de reintegración digna y sostenible. “Estas experiencias muestran que es posible responder de manera compasiva, coordinada y eficaz a la realidad de las personas deportadas, desde una perspectiva centrada en la dignidad humana y el bien común”, añadió el Padre Jesús Salinas.
La perspectiva humanitaria en medio de la gestión y las estrategias técnicas
Esta visión desde el terreno humanitario contrasta con las discusiones técnicas que predominaron en el foro oficial, donde, si bien se avanzó en temas como “vías regulares y movilidad laboral” y la digitalización de la gestión migratoria, un grupo de organizaciones sociales alertó sobre una persistente falta de articulación con la sociedad civil y que “el derecho a la movilidad humana se encuentra hoy gravemente amenazado”.
Aunque se conversó sobre medios y cultura haciendo énfasis en unas narrativas balanceadas y combatir la desinformación; las experiencias compartidas en el evento alterno, evidencian que la estigmatización y la criminalización de las personas migrantes y retornadas siguen siendo una barrera enorme.


Un panorama sobre el Foro Mundial de Migración y Desarrollo
El Foro, que congregó a más de 70 Estados, fue escenario de discusiones de innovación. Se exploraron vías regulares y movilidad laboral, con países como Honduras, Guatemala y El Salvador destacando programas de retorno y acuerdos bilaterales. En paralelo, la conversación sobre nuevas tecnologías debatió cómo la digitalización puede mejorar la gestión migratoria, con énfasis en la verificación de credenciales y la recolección de datos. La Unión Europea y otros actores abogaron por el uso de herramientas tecnológicas para informar sobre derechos y combatir la desinformación.
La brecha narrativa: entre el balance mediático y la estigmatización
El grupo copresidido por Venezuela, Camerún y la Unión Europea, centró el debate en el rol de los medios y la cultura. Surgieron propuestas valiosas como promover narrativas balanceadas a través de radios comunitarias, destacar la riqueza cultural de los migrantes y seguir los verbos rectores de la Santa Sede: “Acoger, promover, proteger e integrar”.
Durante el Diálogo Voluntario sobre el Pacto Mundial para la Migración, se reconoció su valor como hoja de ruta integral. Costa Rica instó a “resistir, reclamar y realizar” sus compromisos, mientras que la sociedad civil exigió que el Pacto “no sea abstracto sino una realidad”. El llamado fue unánime: se necesitan soluciones holísticas y un seguimiento real a los compromisos adquiridos.
Conclusiones: Cooperación sí, pero con la gente en el centro
El foro alterno concluyó con un llamado unánime a los Estados, organismos internacionales y a la sociedad civil a sumar esfuerzos para traducir los principios del Pacto Mundial sobre Migración en acciones concretas. El énfasis se colocó en garantizar que cualquier proceso de retorno sea voluntario, digno y con un enfoque de reintegración integral, que aborde las causas profundas de la migración y proteja a los más vulnerables.
La conclusión es clara: la tecnología y los acuerdos bilaterales son herramientas útiles, pero no pueden sustituir el imperativo ético y legal de colocar la dignidad humana en el centro de toda política migratoria. El verdadero éxito del FMMD 2025 se medirá por la capacidad de los Estados de escuchar y actuar sobre estas voces que representan a quienes más sufren las consecuencias de las políticas fallidas.
Presentamos el comunicado de prensa emitido por las 74 organizaciones de base, académicas y sindicales presentes en el Foro, titulado «MOVILIDAD HUMANA BAJO AMENAZA: demandas de la sociedad civil y la academia», donde se exponen de manera contundente once puntos críticos que requieren acción inmediata de los Estados y la comunidad internacional, y que reafirman el compromiso con la defensa de la dignidad humana frente a políticas cada vez más restrictivas y excluyentes.






