Diócesis de Quibdó: presencia de Dios que no abandona a su pueblo

Diócesis de Quibdó: presencia de Dios que no abandona a su pueblo

La Diócesis de Quibdó usualmente desarrolla diversas acciones enfocadas principalmente en el fortalecimiento y promoción de la fe, defensa de los derechos humanos, incidencia política, asistencia y acompañamiento humanitario, así como denuncio de todo aquello que atenta contra la vida en todas sus expresiones, incluido el medio ambiente, los recursos naturales y el territorio.

Sin embargo, desde que inició la crisis sanitaria, los esfuerzos se han encaminado a la mitigación de sus efectos en la población de la jurisdicción. Han abierto espacios y convocatorias ante el Estado y organismos humanitarios, con el fin de articularse por medio de estrategias y campañas para la contención del Covid-19. Algunas de ellas han sido la Alcaldía de Quibdó, la Gobernación del Chocó, Cruz Roja seccional Chocó, la Defensoría del Pueblo, Personerías municipales, el Comité por la Salvación y Dignidad del Chocó, Policía y Ejército Nacional, la Secretaría de Salud Departamental y Municipal, consejos comunitarios, resguardos indígenas y organismos humanitarios.

Como resultado de estas alianzas se han estructurado las siguientes líneas de trabajo.

  • Producción, distribución y difusión de materiales audiovisuales con información sobre medidas preventivas contra el Covid-19, dirigidos a la población en general, pero con un enfoque diferencial a los pueblos étnicos.
  • Apoyo para la construcción de protocolos de bioseguridad al interior de la Diócesis de Quibdó, comunidades étnicas y organizaciones étnico-territoriales.
  • Gestión para la consecución y posterior entrega de ayuda humanitaria a las comunidades más vulnerables, tales como mercados y kits de bioseguridad.
  • Generación y ejecución de estrategias con organismos estatales, ONGs y las personas de buen corazón para obtención de recursos logísticos, alimenticios y de sanidad, mediante una “Donatón” enfocada en centros de salud y comunidades vulnerables.
  • Misiones humanitarias a comunidades en confinamiento con el objetivo de monitorear el goce efectivo de sus derechos fundamentales.
  • Actividades de socialización, sensibilización y pedagogía sobre el Covid-19 y las medidas generadas por el Gobierno para su mitigación.
  • Documentación y visibilización de las carencias de la población en cuanto a atención en salud, con el fin de levantar la voz por ellos y pedir al Gobierno que garantice su derecho a la salud.

En especial, uno de los componentes a resaltar es la labor que ha venido realizando la Pastoral Social de la Diócesis de Quibdó, centrándose en el impacto psicológico y psicosocial producto del aislamiento social y la difícil situación en comunidades vulnerables a raíz de la pandemia. Con el fin de cubrir esta necesidad han ejecutado varias acciones:

  • Divulgación de guías y orientaciones prácticas que fomenten acciones de bienestar y crecimiento personal, autocuidado físico y psicológico, así como disminución de conductas que incrementen el riesgo personal y comunitario ante el virus.
  • Atención psicológica con el fin de abordar la salud emocional y mental que se ve reflejado en el comportamiento de la población.
  • Talleres y encuentros de formación psicosocial con las comunidades, agentes de pastoral y población en situación de vulnerabilidad.

Según el Pbro. Johnny Milton Córdoba Mosquera, director de la Pastoral Social de la Diócesis de Quibdó, el principal objetivo de realizar estas acciones es salvaguardar la vida de las personas. “Lo que se busca es que se les garanticen los derechos humanos a las personas, la Iglesia lo hace porque así nos lo enseño nuestro señor Jesucristo, es un mandato, la palabra de Dios es precisamente la defensa de la vida”, asegura.

Estas acciones iniciaron cuando eran Vicariato Apostólico, es decir, desde siempre la Iglesia Católica de Quibdó ha tenido un compromiso con la defensa y promoción de la vida, especialmente tratándose de población vulnerables y ahora con la crisis sanitaria, desde marzo del presente año, sus esfuerzos no han cesado.

Las personas beneficiadas son la población de los diferentes municipios que integran esta jurisdicción eclesiástica, especialmente comunidades campesinas, indígenas, mestizas y afros, porque son las que se encuentran en mayor grado de vulnerabilidad y han sufrido con más fuerza el conflicto armado y el abandono estatal, entre ellos: Bojayá, Vigía del Fuerte, Rio Quito, Lloró, Bagadó, Carmen de Atrato, Medio Atrato, Murindó, Atrato-Yuto y Quibdó.

“Con la estrategia de la ‘Donatón’ logramos recaudar ayuda humanitaria consistente en alimentos, materiales de aseo e insumos de bioseguridad, los cuales fueron distribuidos en los 30 municipios que conforman el departamento del Chocó”, afirma el Pbro. Johnny Milton.

El acompañamiento espiritual se está realizando a través de las redes sociales, mediante la celebración de la eucaristía, talleres de formación virtual con un equipo de profesionales en diferentes áreas (psicólogos, médicos, trabajadoras sociales y abogados).

El mensaje del Pbro. Johnny Milton es un llamado a no perder la fe, en medio de la difícil situación que afrontamos como país. “En estos momentos en que el pueblo siente tanta angustia, tristeza y miedo, quiero tomar las palabras de Jesús en Mateo 28:20 ‘Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo’”.

“Esto es para invitar al pueblo que nunca se sienta abandonado por Dios, porque Él nos creó con amor y cuando hay amor, nunca se olvida ni se abandona. Que tengamos la certeza que, aunque pasemos por momentos difíciles y duros, Él siempre estará con nosotros como ha estado siempre a través de la historia con su pueblo, lo cual implica que siempre debemos creer y colocar nuestra confianza sólo en el Señor. Por lo tanto, tengamos fe y esperanza, que esto pronto pasará, solo que el tiempo de Dios no es nuestro tiempo, por ende, debemos esperar que Dios actué en su momento justo”, asegura el director de la Pastoral Social de la Diócesis de Quibdó.

Gracias por su tiempo