Diócesis de Arauca: caridad, solidaridad y acompañamiento

Diócesis de Arauca: caridad, solidaridad y acompañamiento

Como parte de la acción caritativa y solidaria de la Diócesis de Arauca, el Secretariado Diocesano de la Pastoral Social ha intensificado el acompañamiento a las comunidades vulnerables que se han visto fuertemente afectadas por la emergencia sanitaria a causa del Covid-19, incluyendo la población migrante. Con el apoyo Adveniat, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Secretariado Nacional de Pastoral Social / Cáritas Colombiana, se han ejecutado proyectos de emergencia como bonos de alimentación, comedores comunitarios, albergue, apoyo económico, salud, acompañamiento jurídico y psicológico.

Son más de 10 años que lleva la Pastoral Social de la Diócesis de Arauca trabajando por la dignificación de los habitantes de esta jurisdicción eclesiástica, la cual busca ayudar y ser puente para las personas más necesitadas. Para la Evangelización de lo Social, la Diócesis promueve, apoya, acompaña y forma a personas y comunidades por medio de programas sociales, orientados a través de la promoción humana, la acción caritativa y solidaria, la defensa de la vida, la justicia y la paz.

“El principal objetivo es evangelizar por medio de la acción social. Con nuestro servicio se lleva esperanza y paz a las familias, se mitiga en parte algunas necesidades prioritarias en la gente tales como alimentación, salud, albergue etc.; asimismo como agentes colocando todos los dones al servicio de Dios y la Iglesia se busca dar cumplimiento a la Misión de la Iglesia con claridad en la importancia del servicio de la caridad”, asegura el Padre Laureano Daza Nieto, director de la Pastoral Social de la Diócesis Arauca.

En los diferentes programas, proyectos y actividades ha sido beneficiada población colombiana, migrantes venezolanos, retornados, víctimas del conflicto armado, líderes, lideresas de la región siendo beneficiarios con charlas, talleres o kits alimenticios, también de formación constante como herramientas necesarias para afrontar la vida en medio de crisis o fenómenos que impiden el crecimiento del ser humano.

En el desarrollo de estas actividades hay un grupo de personas vinculadas laboralmente desde los diferentes convenios con otras organizaciones, pero, adicional a ello, hay un gran número de agentes de Pastoral Social que son voluntarios a través de los diferentes comités parroquiales, quienes con amor acompañan para la realización de cada acción en favor de los pobres.

De acuerdo al padre Laureano Daza, “esto se ha podido realizar gracias al apoyo del obispo Monseñor Jaime Cristóbal Abril González, los COPPAS, el SNPS/CC, algunas organizaciones e instituciones locales, nacionales e internacionales como juntas de acción comunal, comités de paz municipal, organizaciones como ACNUR, PMA, JRS, entre otras, todas conocen la labor social y caritativa de la Iglesia a través de Cáritas y apoyan mediante convenios que permiten canalizar recursos e interactuar experiencias que fortalecen nuestra misión”.

El acompañamiento espiritual es una acción que también se ha intensificado en estos últimos meses. A pesar de las dificultades que representa el aislamiento preventivo decretado por el Gobierno Nacional, la Diócesis de Arauca realiza el acompañamiento de manera personalizada por medio de una llamada telefónica, mensaje de WhatsApp o medios virtuales,  ofreciendo  apoyo espiritual, haciendo seguimiento en algunos proyectos que aún se encuentran en ejecución y haciendo focalización de personas en situación de vulnerabilidad para fortalecer la asistencia humanitaria tan necesaria en esta situación de pandemia.

“Yo invito a todos a ser la esperanza de muchas personas y familias que en estos momentos están pasando por dificultades, por eso debemos unirnos para hacer visible la caridad que nos urge como Iglesia. Seamos dóciles al Espíritu Santo escuchando el clamor de Dios que nos invita a la solidaridad, empecemos a construir juntos estrategias sabias para apoyar a las familias más vulnerables en su búsqueda de superar la crisis de salud, social y económica por la que estamos pasando. No desfallezcamos con la certeza que nos da la fe de tener la esperanza de construir el Reino de Dios, visible en una sociedad justa, solidaria, fraterna, equitativa y en permanente cuidado de la casa común”, es el mensaje que el padre Laureano Daza, director la Pastoral Social le envía a la población.

 

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