Diócesis de Pasto: amor, solidaridad y fraternidad

Diócesis de Pasto: amor, solidaridad y fraternidad

Este 2020 la Pastoral Social de la Diócesis de Pasto cumple 50 años de creación jurídica, durante todo este tiempo se han dedicado a servirle a su comunidad por medio del desarrollo de proyectos sociales con los que logran tener una mayor incidencia en la región.

Una de las principales áreas de trabajo es la atención humanitaria, que se ve reflejada en el servicio del Banco de Alimentos, el trabajo con las víctimas de mina antipersonal, el hogar temporal para población víctima de violencia, la implementación del proyecto Promopaz y otras iniciativas de atención comunitaria como la creación de la Pastoral de la Tierra, con la que se busca la dignificación de la vida en el campo.

“En este momento de crisis que se ha presentado por la pandemia, la Pastoral Social no ha dejado de trabajar, los proyectos se han mantenido activos, pero han cobrado mayor importancia los que tratan de asistir a la población afectada por Covid-19. Uno de los más activos es el Banco Diocesano de Alimentos. Hemos logrado repartir en los últimos 5 meses, 57 toneladas de ayudas de mercados, eso se ha logrado gracias al apoyo de muchas personas e instituciones”, asegura James Morales Caicedo, director de la Pastoral Social de Pasto.

Los proyectos que tienen firmados con diferentes agencias e instituciones, incluyendo el SNPS/CC, han facilitado que esta jurisdicción eclesiástica cuente con las herramientas y recursos necesarios para brindar la mayor atención posible a los más necesitados. Hasta el momento se han entregado casi 8 mil mercados, además de las toneladas de alimentos anteriormente mencionadas que se han dado a fundaciones y demás organizaciones.

En cuanto a la población migrante proveniente de Venezuela, la Diócesis ha logrado cubrir sus necesidades básicas gracias a ACNUR, Consejo Noruego para Refugiado y otras organizaciones que han brindado apoyo. En estos últimos 5 meses han albergado a alrededor de 40 personas, a quienes se les brinda hospedaje, comida y formación. También han entregado ayudas en efectivo a más de 200 familias venezolanas, kits de aseo, de alimentación y de caminantes.

Para James Morales, “el principal objetivo es atender la misión de nuestra Iglesia que nos pide estar atentos a las necesidades del prójimo. A pesar de que la pandemia que durante varias semanas dificultó la operación de lo que habitualmente hacemos, hemos escuchado las palabras del Papa Francisco y de nuestro obispo Monseñor Julio Enrique Prado Bolaños, quien le ha pedido a las Pastoral Social estar más atenta”.

Para la Iglesia Católica colombiana es importante que cada ayuda vaya acompañada de formación en temas de autocuidado e higiene, además de acompañamiento psicosocial y espiritual por medio de mensajes de esperanza que aviven la fe cristiana.

“Recordemos que la Pastoral Social, más que una institución o programa social, es la acción viva por medio de la cual se transforman realidades. Estamos llamados a vivirla todos los bautizados. Las problemáticas sociales son responsabilidad de todos y todas, estamos llamados a vivirlas con el prójimo. Si todos nos ayudamos y, en medio de la pandemia, tratamos de trabajar juntos para que la solidaridad, el amor, la fraternidad y la justicia se viva entre nosotros, esto podrá sobrellevarse de una mejor manera”, puntualiza el director del Secretariado Diocesano de Pastoral social de Pasto, James Morales.

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