Diócesis de Cartago: un largo camino de solidaridad que se fortalece en este tiempo de crisis

Diócesis de Cartago: un largo camino de solidaridad que se fortalece en este tiempo de crisis

La Diócesis de Cartago en el Valle del Cauca, tiene una larga tradición de apoyo y acompañamiento a las familias más vulnerables de la Diócesis, que realiza de manera permanente a través de las diferentes obras de la Pastoral Social, entre las que se encuentran: la Corporación Diocesana o comunidad cristiana que desde hace 48 años ha asistido a la población en el tema de vivienda y a su vez adelanta proyectos sociales con recicladores, madres cabeza de hogar, adultos mayores y huertas caseras que ayudan a cada familia en medio de sus necesidades; el Banco Diocesano de Alimentos, que atiende 26 fundaciones y cuenta con 3 comedores donde se benefician adultos mayores, niños y de la mano de la Corporación Diocesana ayuda a 180 familias con el programa “Simplemente dar”; y  la Fundación San Ezequiel Moreno que apoya hogares de paso y comedores de las diferentes parroquias, con el fin de cubrir las necesidades de los más necesitados.

Con la llegada del Covid-19 al país, el inicio de los toques de queda y posteriormente la cuarentena, la Diócesis ha realizado un esfuerzo por intensificar el trabajo con la población más pobre, incluso yendo más allá de las personas que ya se venían beneficiando de los distintos proyectos. Actualmente se está implementando una gestión para suplir las necesidades, especialmente en el tema de alimentación, a todos aquellos que no tienen ni pueden salir a conseguir su sustento.

Para lograrlo se recolectan ayudas en los distintos puntos de acopio de alimentos no perecederos y se distribuyen por medios de voluntarios que van a cada casa. En el mismo sentido, semanalmente se les brindan paquetes alimenticios a quienes anteriormente se beneficiaban de los comedores comunitarios, todo con el fin de no abandonar a la comunidad en medio de la dificultad y la incertidumbre.

El objetivo al ayudar a las personas y familias necesitadas, ante todo, es hacer presente la misión de la Iglesia que es evangelizar, Jesús socorría al necesitado, al enfermo, al excluido: “Buscamos  transformar la vida de estas personas, infundirles también esperanza a través de una ayuda material, que no lo es todo, pero que se sientan acompañados y sientan que no son abandonados en estos momentos difíciles,  sobre todo que sientan la compañía de la Iglesia que es madre y que es instrumento también de salvación de la presencia de Jesús en el mundo. Como digo siempre, la Iglesia siempre hace caridad y ha hecho caridad, solo que ahora en este momento de crisis han aumentado los necesitados”, afirma el Presbítero Jorge Mario Betancourt Orozco.

Dicha atención se brinda primeramente en los llamados barrios marginados, sin embargo, “hay familias que de pronto por una situación de su vida tienen una casa que uno dice bueno una casa bonita, una casa con todo, pero en realidad son familias que pasan necesidad por alguna situación y más ahora en este tiempo de emergencia porque como digo muchas de ellas sus negocios, sus empresas han tenido pérdidas, no han podido abrir algunos, entonces eso ha generado toda esta situación de emergencia y calamidad sobre todo en la parte de alimentación”, cuenta el Padre Jorge Mario. El respaldo de la comunidad en general, pequeñas y grandes empresas, la Alcaldía de Cartago, alcaldías municipales aledañas y la Gobernación del Valle del Cauca, han hecho posible el sustento de estas obras.

Frente a los retos del acompañamiento espiritual en medio de la emergencia sanitaria, la Diócesis se ha volcado a las redes sociales. En la mayoría de las parroquias de la Diócesis los sacerdotes están transmitiendo la eucaristía para sus fieles, así se vivió una Semana Santa atípica. No obstante, en Cartago se han realizado otras acciones: el Obispo ha salido a orar en las calles, y con las debidas medidas de seguridad, entregar ayudas en algunos barrios, varios sacerdotes han salido con el santísimo por las calles de las parroquias o en el viacrucis, buscando, a pesar del distanciamiento social, hacer presencia espiritual y motivando a los fieles por todos medios a que oren, tengan fe, esperanza y fortaleza en estos momentos.

“Ante todo, Cristo resucitado es una prueba de que todo es posible para Dios. Por eso los animo para que estemos fortalecidos, para que sigamos luchando y trabajando por los más necesitados, para que las personas que tengan esa facilidad den sus donaciones, sean solidarios, sean caritativos, que finalmente es el espíritu de Cristo que vino a dar su vida para que también nosotros compartamos nuestra vida, nuestras cosas, nuestro tiempo. Que Dios los bendiga y que podamos salir juntos de esta situación” es el mensaje desde la Diócesis de Cartago a todos los creyentes.

Gracias por su tiempo