Cuidar los ecosistemas es cuidar la ‘Casa común’


Cuidar los ecosistemas es cuidar la ‘Casa común’


27/07/2021


“Laudato si’, mi Signore, Alabado seas, mi Señor”, cantaba San Francisco de Asís. Según el Papa, en ese cántico recordaba que la ‘Casa Común’ es también como una hermana con quien se comparte la existencia y como una madre bella que acoge a la humanidad entre sus brazos.

Bajo la inspiración de San Francisco de Asís y los desafíos que enfrenta actualmente el planeta, el Papa Francisco hace un llamado a proteger la ‘Casa Común’, incluyendo un nuevo diálogo sobre el modo en el que estamos construyendo el futuro de la Tierra, ese lugar en que más de 7 mil millones de personas conviven. 

“El Papa, basado precisamente en los relatos bíblicos de la creación, entrega una visión general sobre la naturaleza y la responsabilidad que todos tenemos con la creación. Es importante que todos entendamos que debemos ser protectores de la obra de Dios. Que requiere educación y una responsabilidad ambiental desde la escuela, la familia, los medios de comunicación y la catequesis”, explicó Monseñor Héctor Gabriel Trujillo Luna, Vicario General de la Diócesis de Garzón, Huila.

Con esto, el Papa Francisco invita a tener una ‘conversión ecológica’, lo que significa abandonar malos hábitos que perjudican al ambiente y cambiarlos por otros que sean benéficos para todos. Por esta razón, el principal reto de la Iglesia para el cuidado de la‘                                                                                                                                                                                                                                                                                  Casa Común’ es unir a todas las personas en la búsqueda de un desarrollo sustentable integral, ya que los problemas ambientales que enfrentamos actualmente, son consecuencia de la acción humana.

A lo largo del tiempo, el ser humano ha llevado a cabo diversas acciones que atentan contra los ecosistemas del planeta y, en consecuencia, con la vida misma, un ejemplo son las intervenciones de carácter minero-energético, tales como las centrales hidroeléctricas.

Aunque se habla de algunos beneficios generados por la conversión de la energía potencial del agua almacenada en los embalses en energía eléctrica, las consecuencias negativas resultado de la imposición de hidroeléctricas, son aún mayores y afectan directamente la ‘Casa común’.

La destrucción de fauna y flora endémica; el desplazamiento y empobrecimiento de las comunidades; las afectaciones a la salud, la pérdida de fuentes de alimentación y de formas de vida propias; el empeoramiento de la calidad y salubridad de las aguas; los impactos en el cambio climático y los efectos sísmicos son algunas de las vulneraciones generadas con la implementación de este tipo de proyectos.

Debido a todo esto, la Iglesia católica, desde su misión evangelizadora y el acompañamiento constante a las comunidades en estado de vulnerabilidad, ha adelantado acciones para el cuidado de la ‘Casa Común’. El Vicario General de la Diócesis de Garzón aseguró que, “lo principal es cuidar la creación de Dios para evitar los efectos de la crisis ecológica y de la emergencia climática, concientizar de la permanente presencia de Dios en la creación y sacralidad de la naturaleza, promover la dignidad de cada persona y el bien común, y propiciar diálogos orientados al cuidado de la naturaleza”.

Aún podemos evitar la catástrofe socio-ambiental que hemos cimentado sobre nuestro ritmo compulsivo de consumo, de desperdicio y de alteración a la naturaleza evidenciado en la política extractiva mundial. La humanidad debe cambiar, sólo el desarrollo de convicciones y formas de vida en armonía con nuestra ‘Casa Común ‘nos permitirá vivir como hermanos y hermanas en favor de la justicia, el amor y la paz ¿Cuál es su propuesta para contribuir a este cambio?

Gracias por su tiempo