Caridad que reconoce la dignidad de todas las personas

Caridad que reconoce la dignidad de todas las personas

09/11/2020 “Las personas migrantes, refugiadas, desplazadas y las víctimas de la trata se han convertido en emblema de la exclusión porque, además de soportar dificultades por su misma condición, con frecuencia son objeto de juicios negativos, puesto que se las considera responsables de los males sociales. La actitud hacia ellas constituye una señal de alarma, que nos advierte de la decadencia moral a la que nos enfrentamos si seguimos dando espacio a la cultura del descarte”. Con estas palabras comenzó el papa Francisco ‘No se trata solo de migrantes’, su mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2019.

No son solo migrantes, son seres humanos que merecen ser tratados con dignidad y que necesitan ser acogidos con amor, fraternidad y sin ningún tipo de prejuicioso, que lo único que ocasionan son señalamientos que generan desigualdad y odio.

El Santo Padre, en su escrito por la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2020 explica que, “En la huida a Egipto, el niño Jesús experimentó, junto con sus padres, la trágica condición de desplazado y refugiado, marcada por el miedo, la incertidumbre, las incomodidades”, las mismas sensaciones y situaciones que actualmente tienen que enfrentar millones de familias pueden reconocerse en esta triste realidad.

Los proyectos sociales que se hacen en pro de la población caminante, como Apoyo Multisectorial a Familias Afectadas por la Crisis Migratoria Venezolana en Colombia, les ha permitido iniciar un nuevo camino, les ha devuelto su confianza, porque la atención psicosocial les permite tener acompañamiento en su nueva realidad, que para muchos no es nada fácil; con el apoyo económico puede soñar con sus emprendimientos, se les enseña que pueden generar ingresos y más empleos; la implementación de duchas, lavamanos y sanitarios en las rutas frecuentes por las que transitan les devuelve a ellos la dignidad, es una forma de hacerles saber que aunque el camino no es fácil, hay organizaciones como el SNPS/CC que están ahí para apoyarlos.

Acoger es brindar una nueva oportunidad para quien en algún momento pensó que era el final, más de 8 mil personas en Puerto Carreño han recibido ayudas gracias a este proyecto que es financiada por la agencia OFDA – USAID. Aún hay mucho por hacer, pero como ya lo dice la Santa Escritura “Estamos llamados a reconocer en sus rostros el rostro de Cristo, hambriento, sediento, desnudo, enfermo, forastero y encarcelado. Si lo reconocemos, seremos nosotros quienes le agradeceremos el haberlo conocido, amado y servido”, Mateo 25:31-46.

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