Bajo el lema «Con Nuestros Campesinos y Campesinas sembramos caminos de vida«, AGROEXPO 2025 se convirtió en el epicentro de historias de transformación rural. En una de las ferias agrícolas más importantes de Latinoamérica, 27 asociaciones campesinas de Caquetá, Huila y Bolívar, vinculadas al Programa de Seguridad Alimentaria y Desarrollo Rural (SADER II) de Cáritas Colombiana, y con el apoyo de Cáritas Noruega, fueron las verdaderas protagonistas.
Este acompañamiento ha cambiado la vida de más de 4.000 familias, impulsando la agricultura sostenible, el fortalecimiento organizativo y la economía solidaria. La participación de 25 de estas asociaciones en AGROEXPO, como parte del programa SADER, les abrió las puertas al mercado nacional. Exhibieron con orgullo una variedad de productos, desde café, cacao, panela y miel, hasta frutas transformadas, productos piscícolas y artesanías, todos elaborados bajo estrictos principios de sostenibilidad y comercio justo.




Un ejemplo destacado fue la Sala Piscícola San Pedro, la primera de su tipo en Caquetá. Su presencia en la feria evidenció cómo la diversificación productiva, el empleo local y la producción de proteína de calidad fortalecen la seguridad alimentaria y la economía familiar. Este proyecto es una clara muestra de que la innovación puede nacer y crecer desde las propias comunidades rurales.


También, productores de Caquetá, que hacer parte del Programa Manejo sostenible de la tierra y protección de los bosques y sus pueblos en Colombia, financiado por la Agencia Noruega de Cooperación al Desarrollo (NORAD), compartieron sus avances en reforestación, conservación de bosques y protección de fuentes hídricas. Las acciones presentadas no solo recuperan el ecosistema, sino que aseguran el acceso a agua y vida para sus comunidades.


Además, iniciativas productivas de Huila y Nariño, apoyadas por el Programa Paz en Colombia financiado por la Embajada Noruega, también estuvieron presentes. Las iniciativas presentadas se han convertido en ejemplo de reconciliación entre víctimas y firmantes de paz, fortaleciendo el tejido social comunitario y generando ingresos para familias que han encontrado en el campo un camino hacia la convivencia y la esperanza.


Un sello distintivo de este proceso es el liderazgo femenino: más del 60% de las asociaciones cuentan con mujeres en cargos directivos o como socias fundadoras. Esto confirma que el empoderamiento de las campesinas es un motor clave de cambio, cohesión social y sostenibilidad en el territorio.



Durante la feria, Troels Bjerre Leming, Primer Secretario de la Embajada de Noruega en Bogotá, visitó el stand y dialogó con los productores, escuchó sus experiencias y conoció de primera mano el impacto transformador que estos procesos, respaldados por el Gobierno de Noruega, están generando en las comunidades rurales colombianas.



La participación en AGROEXPO no solo generó oportunidades, sino que dejó resultados concretos: la apertura de nuevos mercados, el fortalecimiento de alianzas y una visibilidad nacional para estas iniciativas campesinas. Desde sus territorios, estas comunidades están construyendo paz, cuidando el medio ambiente y garantizando alimentación digna para miles de personas.
Más allá de los productos exhibidos, lo que resonó en AGROEXPO fueron las voces y sueños que reflejan el trabajo constante de la Iglesia Católica bajo el liderazgo de Cáritas Colombiana, en asocio con Cáritas Noruega y el Gobierno de Noruega. Un compromiso inquebrantable con un campo vivo, justo y sostenible, donde cada familia tiene la oportunidad de prosperar sin abandonar sus raíces.
Por: Tatiana Avendaño Cuesta.






