Vicariato de San Andrés y Providencia: en permanente caridad

Vicariato de San Andrés y Providencia: en permanente caridad

El Vicariato de San Andrés y Providencia viene trabajando con un plan social bajo el nombre “#EnPermanenteCaridad”, esta iniciativa ha permitido llegar a los barrios más afectados, aportando a los más necesitados una ayuda con alimentos y, a su vez, animando a toda la Isla a donar mercado o dinero, todo esto en función de que las ayudas no cesen, pues la crisis continua. Estás acciones han sido posibles gracias a la gente de buen corazón que ha donado a la Pastoral Social.

El padre Marco Tulio Mejía Rojas, quien está al frente de esta jurisdicción eclesiástica, asegura que el propósito es llevar una voz de esperanza y ánimo, siendo solidarios. Desde hace tres meses se ha intensificado la labor de concientización para que cada persona, en la medida de lo posible, ayude a quienes están pasando necesidad debido a la emergencia sanitaria. Ha sido un trabajo enérgico y constante en los 9 sectores de la Isla: Hoyo soplador, Sound Bay, Natania, el Carmelo, Morris Landi, Providencia, El Sibar y Tom Hooker.

El obispo, los sacerdotes, diáconos y laicos han ejecutado estás acciones en pro de la comunidad, partiendo de las listas que cada párroco o líder de cada comunidad provee con los datos de las personas más necesitadas. El acompañamiento espiritual en medio de la pandemia también ha significado un reto para el Vicariato, pues anteriormente no se usaban mucho las herramientas digitales para estar en contacto con la comunidad, pero ante esta emergencia, se están realizando encuentros y catequesis virtuales, con el fin de no abandonar a los feligreses en un momento crítico.

La situación de la Isla no es fácil, se está prestando la mayor atención posible, pero al ser una zona que vive del turismo, la cantidad de afectados es más de la que se puede cubrir. El mensaje del padre Marco Tulio es un llamado a perseverar y a continuar firmes en medio de la prueba: “Vivamos este momento con mucha esperanza y fe, para seguir trabajando en la obra de Dios y por los más necesitados”.

Gracias por su tiempo