Más de 34.000 damnificados deja ola invernal en la Diócesis de Quibdó

Más de 34.000 damnificados deja ola invernal en la Diócesis de Quibdó

13/12/2020 Cada año el departamento Chocó atraviesa la misma situación, en época de invierno los ríos Andágueda y Atrato aumentan su caudal y se desbordan causando serios daños en varios municipios que se ubican en la rivera de estos afluentes.

El Padre Milton Mosquera, director de la Pastoral Social de la Diócesis de Quibdó, asegura que de los 10 municipios que comprende la jurisdicción, cinco están afectados: Bagadó, Yoró, Yuto, Carmen de Atrató y Quibdó.

“Hay una situación muy crítica, mucha gente perdió todo lo que tenía, perdió, su casa, sus enceres y, además, también con la creciente que hubo, muchas personas perdieron lo que tenían sembrado. Es decir, están prácticamente sin nada, pues esperando la ayuda de muchos hermanos y hermanas que lo puedan hacer” asegura el padre Milton.

Según las autoridades, entre los eventos se cuentan 154 inundaciones, 143 movimientos en masa, 56 vendavales, 47 temporales, 32 crecientes súbitas, 17 avenidas torrenciales, tres tormentas eléctricas y tres granizadas, dejando 21.205 viviendas con alguna avería o serios daños.

Desde el primer momento la Pastoral de Diócesis ha venido acompañando a las comunidades a través de los equipos misioneros, llevando no sólo una ayuda material sino un apoyo espiritual y psicológico. 

“Las ayudas que más se necesitan son alimentos no perecederos, que son lo más importante. Ya que, si enviamos productos como queso o cosas parecidas, se van a dañar. Entonces necesitamos alimentos que le puedan durar a las personas y para que ellos puedan mitigar sus necesidades”, manifiesta el Milton Mosquera.

La Diócesis de Quibdó sabe que Colombia es un país solidario y que ahora más que nunca necesita seguir siéndolo, por esta razón extiende una cordial invitación para que cada colombiano, desde la dignidad de su corazón, pueda contribuir con un aporte significativo y de esta manera ayudar a miles de familias que lo han perdido todo.

Gracias por su tiempo