Día Internacional del Migrante: la movilidad humana forzada por el cambio climático nos interpela como humanidad 

18 Dic 2025

Cada 18 de diciembre, el Día Internacional del Migrante nos recuerda que millones de personas en el mundo siguen dejando atrás su hogar impulsadas por la búsqueda de seguridad, oportunidades y dignidad. En los últimos años, sin embargo, una causa silenciosa y cada vez más determinante se ha hecho visible: la migración por efectos del cambio climático. Sequías prolongadas, inundaciones, pérdida de cosechas, incendios forestales y la degradación acelerada de ecosistemas están forzando a comunidades enteras a abandonar sus territorios para sobrevivir. 

Según organismos internacionales, América Latina es una de las regiones más afectadas. En Colombia, las familias campesinas, indígenas y afrodescendientes experimentan de primera mano la alteración de los ciclos del agua, el deterioro de los suelos y el aumento de emergencias ambientales. Cuando el territorio deja de garantizar condiciones mínimas para la vida, la movilidad humana deja de ser una opción y se convierte en un mecanismo de resistencia y cuidado de la vida. 

Migración climática y COP 30: un llamado urgente desde Brasil 

Este año, durante la COP 30 en Belém do Pará (Brasil), los pueblos amazónicos, organizaciones sociales, comunidades de fe y delegaciones gubernamentales insistieron en una realidad que no puede seguir siendo ignorada: 
el cambio climático ya está generando desplazamientos internos y transfronterizos, especialmente en regiones altamente vulnerables como la Amazonía. 

La COP recordó que cada hectárea deforestada, cada río contaminado y cada aumento en la temperatura global repercute directamente en las familias más pobres y en mayor riesgo social. También subrayó la urgencia de financiar la adaptación climática, garantizar la justicia ambiental y proteger a quienes deben abandonar su hogar debido a fenómenos climáticos extremos. 

Para la Iglesia, estos compromisos se conectan de manera profunda con la visión de la ecología integral, que reconoce la interdependencia entre el cuidado de la creación y la dignidad humana. Allí donde los ecosistemas colapsan, las comunidades quedan expuestas a vulneraciones, explotación y riesgos que amenazan su vida. 

Un llamado a la solidaridad y a la acción transformadora 

En su encíclica Laudate Deum, el Papa Francisco nos recuerda que “no todos tienen la misma responsabilidad en la crisis climática, pero sí estamos llamados a actuar con decisión y justicia”. En el marco de este Día Internacional del Migrante, esta reflexión adquiere un nuevo significado: la protección de las personas migrantes afectadas por la crisis climática exige políticas públicas integrales, cooperación internacional, fortalecimiento comunitario y un compromiso ético de todos los sectores. 

Desde la comunidad de Tierra y Territorio del Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana, reafirmamos nuestro compromiso con: 

  • La defensa y promoción de los derechos de las personas migrantes y refugiadas, sin distinción. 
  • El acompañamiento humanitario, pastoral y psicosocial. 
  • La incidencia para que los impactos climáticos sean reconocidos como un factor determinante de desplazamiento
  • La construcción de alternativas de adaptación y resiliencia climática junto a comunidades rurales y urbanas en riesgo. 

En este día, honramos la valentía de quienes migran y reafirmamos nuestra misión de caminar a su lado. 
La migración climática no es un fenómeno futuro: es una realidad presente que exige respuestas humanas, solidarias y urgentes

Por: Tatiana Avendaño Cuesta.

Share via
Copy link
Powered by Social Snap