Misión San José, un proyecto con sentido social que cuida la “Casa Común”

3 Ago 2021

Misión San José, un proyecto con sentido social que cuida la “Casa Común”


03/08/2021


Con el propósito de contribuir a la mejora y protección de la calidad de vida de la población impactada por la política minero-energética y a fin de prevenir nuevas intervenciones, la Iglesia católica, por medio de la Diócesis de Garzón en el Huila, ha adelantado acciones de acompañamiento a las comunidades desde la Misión San José.

La Misión San José surge hace aproximadamente 10 años desde la petición de las comunidades afectadas por la construcción de la hidroeléctrica El Quimbo, como una iniciativa pastoral para su acompañamiento social, jurídico y espiritual.

Esta iniciativa recibió el apoyo solidario de Cáritas España, a través del proyecto “Apoyo al ejercicio de los derechos económicos, sociales y ambientales de la población afectada por la construcción de la hidroeléctrica del Quimbo y demás proyectos del Plan Maestro de Aprovechamiento del río Magdalena”.

Con este proyecto, asesorado por el Secretariado Nacional de Pastoral Social y, formulado y ejecutado por la Diócesis de Garzón (Huila) con el apoyo de Cáritas España, se trabaja en el fortalecimiento de iniciativas que buscan la reparación de daños ocasionados en el ambiente y las comunidades y, la prevención de nuevos proyectos minero-energéticos.

Se cuenta con tres componentes al interior del proyecto: el acompañamiento jurídico en garantía de los derechos económicos, sociales culturales y ambientales de los afectados por El Quimbo; el componente de medios de vida y; un componente de incidencia y opinión pública.

A nivel jurídico, se han caracterizado poblaciones afectadas aún no compensadas por la empresa desarrolladora del proyecto hidroeléctrico; se ha requerido a Emgesa S.A E.S. P, a órganos de control e institucionalidad a fin de que se materialicen los derechos de los afectados[1]; se consolidaron casos colectivos e individuales a fin de avanzar en alternativas jurídicas para su protección y; se ha realizado seguimiento a la representación judicial que ejercen quienes representan judicialmente a sujetos que se han acercado a la Misión San José a fin de contar con apoyo jurídico.

En el desarrollo de estas actividades, se cuenta con aliados estratégicos, en particular, se trabajó de la mano con organizaciones del orden nacional como el Instituto Latinoamericano para una Sociedad y un Derecho Alternativos (ILSA).

Adicionalmente, “se ha brindado acompañamiento técnico a los voceros comunitarios de la Mesa Nacional de Seguimiento del Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo, espacio en el cual se efectúa seguimiento, veeduría y verificación a las obligaciones de la empresa establecidas en la licencia ambiental del Quimbo, destacando sus incumplimientos”, asegura Silvia Tello, promotora jurídica de Misión San José de la Diócesis de Garzón.

Respecto al componente de medios de vida se desarrollaron actividades significativas como: la implementación de iniciativas agropecuarias con un enfoque agroecológico, con las que se busca enseñar la importancia de tener una producción limpia y, además, las técnicas para lograrlo, como la preparación de fertilizantes y controladores de plaga con biopreparados. La creación del Bancos de Semillas Diocesano y Satélite y, la Red Diocesana de Semillas, con el propósito de conservar y multiplicar semillas nativas y criollas que permitan reducir los costos de producción de los campesinos y contribuya a la soberanía alimentaria. Y, se crearon Fondos Autogestionados de Ahorro y Crédito, como formas de fortalecer la cultura del ahorro en las poblaciones campesinas. 

“Desde la línea técnica, en lo referente a las acciones realizadas para el cuidado de la ‘Casa común’, se trabajó constantemente en disminuir el impacto negativo en la producción agropecuaria sobre la aplicación de pesticidas químicos o sintéticos que son de uso común en la agricultura tradicional”, explicó Francisco Javier Calderón, anterior promotor técnico del proyecto Misión San José.

Por último, la línea de incidencia y opinión pública se centra en la prevención de la imposición de nuevos proyectos minero energéticos y/o extractivos al centro y sur del Huila, por lo que se ha producido material gráfico, radial y audiovisual de difusión que les permita a las comunidades reflexionar sobre las formas de vida, la labor colectiva de cuidar el ambiente y, los instrumentos que les permitirían proteger sus territorios y exigir al Estado la salvaguarda de sus derechos.

También se han elaborado y socializado con las comunidades, instrumentos pedagógicos que permiten reconocer y entender instrumentos de planificación territorial que afectan a la naturaleza y a las comunidades, como lo es el Plan Maestro de Aprovechamiento del río Magdalena, mediante un análisis para entender los usos que se proyectan al río en sus distintos niveles (con énfasis en la generación de energía hidroeléctrica y, la navegabilidad) y los impactos negativos generados con la intervención de la cuenca en su integralidad.  A su vez, se han compartido insumos que visibilizan herramientas jurídicas para la defensa del territorio.

Para la Iglesia, lo más importante es contribuir a la construcción de ciudadanías activas en dignidad y salvaguarda de sus comunidades y de la naturaleza. Construyendo caminos posibles hacia la reparación de los daños causados con la implementación de proyectos minero-energéticos, la no repetición de estas vulneraciones y, la instalación de herramientas y capacidades que contribuyan al buen vivir de las comunidades ¿Qué iniciativas sociales aportan desde sus comunidades al cuidado de nuestra Casa Común?


[1] Incluyendo allí los requerimientos realizados a fin de que se cumpla con las condiciones mínimas al interior de los reasentamientos.

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