Diócesis de Caldas: la esperanza me compromete a la acción

Diócesis de Caldas: La esperanza me compromete a la acción

La iglesia católica asumió un compromiso con el mundo y con la sociedad, anunciando el evangelio y extendiendo la ayuda a quienes más lo necesitan, viviendo la caridad y generando esperanza en los momentos difíciles, es por esto que la Diócesis de Caldas en su región, avanza en esta gran labor.

“Nosotros desde la iglesia católica propiamente en este territorio, hemos tenido una fuerte presencia y hemos hecho una gran apuesta por la evangelización a través de los medios de comunicación y la celebración eucarística, pero también, en la evangelización desde lo social, a través de diferentes acciones, que permiten sensibilizar a la comunidad y motivarla para que surjan obras de solidaridad y de misericordia, ejemplo del buen samaritano”, expresa Daniel Ortiz, Delegado Diocesano para las comunicaciones de la Diócesis de Caldas.

La Diócesis de Caldas, cuenta con el Secretariado Diocesano de Pastoral Social, en cabeza del Presbitero Juan Carlos Osorio, quien hace parte de un equipo interdisciplinario conformado por voluntarios, quienes animan y motivan desde el Plan Pastoral el surgimiento de Ministerios de Acción Social, quienes a su vez, acompañan a las comunidades más vulnerables y marginales. En la acción pastoral se implementa el VER, JUZGAR y ACTUAR, además, se promueven y gestionan ayudas, que surgen del análisis de realidad, para atender situaciones de pobreza.

Algunas de las iniciativas que lidera la Diócesis, se desarrollan en la Central Católica de Servicios, obra que mensualmente entrega asistencia alimentaria a 400 familias de bajos recursos, así mismo, la Diócesis cuenta con comedores comunitarios para los habitantes de calle, asilos, entre otras apuestas en favor de la solidaridad social.

El Obispo de la Diócesis de Caldas, César Alcides Balbín, hace parte del equipo de coordinador de la Mesa Humanitaria de Ayudas y es quien lidera en compañía del Alcalde y las autoridades municipales, la gestión de recolección de alimentos para los menos favorecidos, como respuesta a la emergencia sanitaria que afronta el país por cuenta del Covid-19.

Como Diócesis, también suministran información referente a las personas menos favorecidas que necesitan acceder a estas ayudas. “Como iglesia sabemos que una de nuestras principales tareas es generar puentes entre otras instituciones e instancias de orden local, departamental, nacional e internacional, para que podamos aunar esfuerzos en favor de los más necesitados”, añade Ortiz.

Algunas acciones se han coordinado desde el Municipio de Caldas, siendo el corazón de la Diócesis, pero se han gestado muchas más iniciativas y se ha brindado acompañamiento a los menos favorecidos en diferentes lugares, por ejemplo en el municipio de Amagá; también se puede destacar la labor del Presbítero José Daniel Quijano, quien con todos los protocolos y cuidados, ha realizado diagnósticos de las familias vulnerables para que las ayudas se ajusten a las necesidades propias y lleguen a quienes lo requieren.

Como mensaje frente a la situación que se viene atravesando, Daniel Ortiz manifiesta: “hoy el mundo clama por seres más humanos, más sensibles, solidarios y más comprometidos, tenemos que abrir nuestro corazón para que corran ríos de solidaridad y para que germine la esperanza en nuestro territorio colombiano, somos un país que cree y que confía, porque en la esperanza fuimos salvados”, expresa, “la esperanza me compromete a la acción, cuando yo confío no solamente me quedo de brazos cruzados, sino que soy capaz de moverme, de salir al encuentro con el otro”.

 

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