Día Internacional del trabajo: desde la mirada de la Iglesia Católica

Día Internacional del trabajo: desde la mirada de la Iglesia Católica

 

El pasado 01 de mayo, Monseñor Héctor Fabio Henao, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social / Cáritas Colombiana, participó en un conversatorio orientado por el Padre Ramón Zambrano. Su intervención estuvo relacionada con la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, frente a la situación particular que atraviesa el país.

Monseñor Héctor Fabio manifestó que, aunque la tradición de la conmemoración del Día del Trabajo inició producto de una protesta en Estados unidos y a adquirido una serie de transformaciones de carácter de reclamación de reivindicación de los derechos de los trabajadores en todas las partes del mundo, este año estuvo enmarcado por varias situaciones, una de ellas es la precariedad laboral y la pérdida de empleo a raíz de las condiciones que ha impuesto la emergencia sanitaria producto del COVID-19.

Las medidas de flexibilización que han tomado las empresas tienen que estar pensadas en la dignificación de las personas. Monseñor Henao aseguró que “en muchas partes del mundo se están tomando medidas para reducir empleos o contemplar condiciones diferentes a las existentes, que la gente tenga que trabajar, pero con menos estabilidad y garantías”, asimismo añadió que, “hay dos elementos a tener la salud y el trabajo-estabilidad, son elementos complementarios y necesitamos crear condiciones de trabajo que sean dignificantes para la persona y su familia”.

La Iglesia Católica basada en la Carta “la dignidad del trabajo humano” mencionada por el Papa Juan Pablo Segundo y siguiendo el principio de la dignidad, manifiesta que el trabajo no debe verse como un castigo, por el contrario, se trata de ser colaboradores de la obra de la creación, cada ser humano tiene una misión y es fuente de dignidad humana, debe ejercerse plenamente y poner en práctica sus habilidades, debe ser motivo de satisfacción y de alegría.

El director de la Pastoral Social hizo un reconocimiento a los trabajadores de la Pastoral Social, laicos, sacerdotes, líderes y lideresas comunitarios, por su labor, su servicio, el enorme trabajo humanitario que realizan, por ser referentes de la construcción de sociedad y de la dignidad humana; sobre las  vulnerabilidades que pueden enfrentar algunas iglesias o estos colaboradores producto de la emergencia, Monseñor afirma que se deben crear comunidades sólidas, capaces de sostener la iglesia, hay una oportunidad, la pandemia enseña a vivir el núcleo más cercano.

En cuanto a la sociedad de consumo y las nuevas dinámicas como efecto de la emergencia, afirma que “se creó la idea que podíamos consumir ilimitadamente, porque los bienes son ilimitados, pero el Papa dice que eso es errado, debemos ajustarnos a un consumo adecuado a sus necesidades o podemos destruir el equilibrio y en estas circunstancias es necesario reconocerlo. Lo que se está produciendo no está al servicio de todos, está distribuido por un determinado sector y debe generar condiciones de vida digna a toda la población mundial”.

Durante el conversatorio también se habló sobre el conflicto armado y la emergencia sanitaria, respeto a este tema, Monseñor Héctor Fabio menciona que la iglesia católica está muy preocupada y se une a la intención del Papa Francisco. “Tenemos que ser capaces de reconocer que está en riesgo la estabilidad de sectores muy grandes de la población si no cesan los combates de las poblaciones armadas”. La iglesia católica,  afirma que es fundamental el trabajo de fortalecimiento de las comunidades, para alejar a la población vulnerable de las trampas como los negocios ilícitos lucrativos y considera de gran importancia, garantizar el centro de la producción económica de la cadena alimenticia.

Para el director del Secretariado Nacional de Pastoral Social / Cáritas Colombiana, “tenemos un deber y es ser responsables con lo que el creador ha puesto en nuestras manos, la pandemia es un dolor grande, es un sufrimiento, pero también es una oportunidad, tenemos que convertir la pandemia en oportunidad para repensarnos como comunidad, convertirnos y sentirnos en las manos de Dios”.

Para finalizar y a modo de reflexión, Monseñor dice que “ojalá nos coloquemos delante de las preguntas ¿Por qué somos trabajadores?, ¿Cuál es la misión que tenemos al convertirnos en trabajadores? El trabajo es voluntad de Dios, él nos bendijo dándonos la oportunidad de crear y participar en la obra del creador. ¡Convirtámoslo todo en una acción de gracias a Dios, bendigámoslo por el don que nos ha dado,  el Señor  nos hizo para transformar lo que tenemos alrededor, hay que sentirse plenamente realizado por la tarea por la que se ha venido al mundo!

Gracias por su tiempo